Cuidado de la ropa 3: Cómo lavar los manteles

Los manteles son una de las prendas de la casa más difíciles de lavar pues los usamos muy a diario y si no sabemos cómo lavarlos bien, podemos desgastar el color rápidamente o no conseguir eliminar las manchas más difíciles. Te damos un par de consejos que pueden ayudarte en esta tarea:

  • Manteles de diario: son de una mezcla de algodón y poliéster, por lo que se pueden lavar en un lavado de agua caliente (60º) sin problemas, sin temer que puedan encoger y así las manchas saldrán mejor. En cambio, si es algodón 100% debemos de tener cuidado con las temperaturas. Si tienes alguna mancha que aún resiste (tomate frito, colacao…) basta con aplicarle un spray antimanchas antes de meterlo y ¡listo!.
  • Manteles de lino: este tipo de tela es mucho más difícil de limpiar y, además, teniendo en cuenta que muchas veces usamos estos manteles en cenas donde la probabilidad de que caigan productos como el vino tinto es muy alta. Nosotras lo que recomendamos es llevar el mantel a la tintorería, donde te lo van a devolver limpísimo,  sin arrugas y con todas sus servilletas limpias y planchaditas, con el bordado bien a la vista. Evidentemente, esto cuesta dinero, pero es mejor incluir esa partida en el presupuesto de la cena, y así se ahorra uno muchos disgustos. Tampoco se hacen tantas cenas en las casas, como para arruinarse uno, y el mantel siempre estará perfecto para lucirlo.
Ahora, si te da pereza el proceso de lavar y planchar los manteles, siempre puedes recurrir a nuestros “Manteles resinados“, un pañito húmedo y ¡manchas fuera! 

Fin de semana… ¿preparamos una cena?

Ya es fin de semana y qué mejor manera de celebrarlo que invitar a unos amigos o a la familia a disfrutar de una maravillosa cena. Aquí te pasamos un par de ideas para que no se te olvide nada.
  • Prepara un bonito centro de mesa: ahora en verano podemos usar colores fuertes pues alegran la vista y además son tendencia. Nada mejor que una preciosas flores de color amarillo, rosa, rojo, verde… En verano también se usan muchos elementos que nos recuerdan a la época estacional en la que estamos, así que no dudes en usar conchas, estrellas de mar… son elementos decorativos que quedarán muy bien.
  • La cena: el eterno dilema de qué cocinamos. Aquí te dejamos unas recomendaciones de @directoalpaladar que son fáciles de cocinar y quedan deliciosas:
  • Y nosotras, para terminar, te ofrecemos nuestros maravillosos “Manteles resinados” para que, cuando la cena se acabe, te olvides de lavar y planchar el mantel.  ¡Descúbrelos aquí!
¡Y buen fin de semana!

Guía del Ajuar perfecto 4: Mantelerías

Seamos sinceros, ¿Cuántas cenas “de bonito” se dan en casa a lo largo del año?

Pues yo creo, que en el 95% de las familias, se pueden contar con los dedos de una mano.
Esto significa que si no queremos,  no tenemos que dedicarle demasiado  tiempo a esta parte  del ajuar.

En primer lugar,  hagamos recuento de las mesas que tenemos, que casi siempre son : 

la mesa de la cocina, la del comedor y la mesita de centro.



Lo mínimo aconsejable es un mantel para cada una de estas mesas. Es decir, como mínimo necesitamos 3 manteles. Y, yo añadiría también media docena de mantelillos individuales.
Yo soy muy de mantelitos individuales, me gusta ponerlos para desayunar, y para los niños también para la merienda, e incluso para comer, si sólo somos 2.
¡A cada uno lo suyo!

Para la mesa del comedor necesitas un mantel bonito, de esos que dejan a la gente helada cuando les invitas a cenar.
Los manteles bonitos bonitos, son los de hilo bordado. De esos seguro que hay en el armario de todas las casas, porque antiguamente, los ajuares buenos llevaban este tipo de mantelerías, de todos los tamaños, y con muchísimas servilletas : para la  comida, merienda, cocktail.

 Los más elegantes son siempre los blancos o naturales,  y si son bordados con bodoques o con vuestras iniciales, más elegante todavía.

Pero  también puedes optar por un adamascado de color, que los hay preciosos. En este caso, tendrás que fijarte que entone bien  con la vajilla, porque luego, en la mesa, ya no tendrá arreglo.

Nota: En otro post, os contaré cómo lavar y planchar esos manteles.

Para la mesa de la cocina y la de centro, te recomiendo los manteles resinados, es decir, los manteles que no hace falta lavar a la primera manchita.
Son el descubrimiento del siglo XX!! Con que pases un pañito húmedo, es suficiente. 

Manteles resinados de La LLave Hueca

Adiós a las caras de disimulada angustia cuando alguien derrama vino tinto en la mesa: “No te preocupes hombre, que no pasa nada, eso se quita con vino blanco” Ja! Mentira, que te dan ganas de cortarle en trocitos;  y no te digo nada, si el autor de tal catástrofe es tu marido…aarrrgghh!

En resumen:
  • 1 mantel de hilo o adamascado con 12 servilletas mínimo.
  • 1 mantel para la cocina, si es resinado, mejor. Si no lo quieres resinado, escógelo con algo de poliéster para planchar menos.
  • 1 mantel para la mesa de centro.
  • 6 mantelillos individuales. Si son 12, mejor.

CONSEJOS:

·         NUNCA compres los manteles sin saber las medidas de las mesas. Si no tienes mesa todavía, NO COMPRES EL MANTEL. “Es que es ideal”, DA IGUAL “Es que está rebajadísimo” DA IGUAL. Si no hay mesa, no es buena idea.

·         Ojo con las dimensiones de la mesa que vas a comprar,  que luego no hay quien encuentre manteles para esas mesas tan anchas (los anchos de los telares suelen ser de 1,60m!).

·         Si tiene que hacer juego con algo, que sea con la vajilla, no con la tela del sofá.

TRUCO “ESPECIAL” DE LA SEMANA:

Si quieres mantener el 2º plato caliente, pero sin que se haga más, mételo en el horno a 50º!

Gracias y hasta pronto.

Otoño y… más manteles resinados.




Volvemos de las vacaciones con más ganas que nunca de comenzar una nueva temporada cargadita de proyectos. Llevamos un montón de tiempo sin publicar nada, pero con todo el mundo en casa, de vacaciones, no hay un minuto libre…. Seguro que a más de uno le suena este tema….

Bueno, es posible que nos cueste mucho esfuerzo y tendremos que hacer, seguro, equilibrios con mil cosas de nuestras vidas, pero…. contamos con ello. Al fin y al cabo, así se saborea, mucho más y mejor, el resultado.

De momento, nuestro gran premio ha sido la espléndida acogida que han tenido nuestros manteles resinados, manteles antimanchas o como les queráis llamar. Antes de las vacaiones ya os puse algún ejemplo, pero me gustaría que echárais un vistazo a estos otros.

Este ha sido el más solicitado: el negro con la cenefa en blanco y negro. Pero, casi empatado, hemos tenido este modelo en gris, con la misma cenefa…..

Desde luego, son una buena opción para disfrutar de las poquitas cenas al aire libre que nos pueden quedar antes de que comience este otoño que ya se adivina.

Aunque, acompañados de este despliegue de color, propio de la estación, podemos sacar mucho provecho de las tardes, las noches, las buenas compañías….. Ya os iré contando cómo.
Hasta pronto.