Elegir un nórdico o no, esa es la cuestión

Cada casa es un caso, me repetía mi madre cuando le hablaba de las libertades que tenían mis compañeros de clase. Con el tiempo me he dado cuenta de que es una frase que se puede aplicar a cualquier objeto que encontremos en una casa y no solo a los comportamientos de los que vivimos en ella.  Por ejemplo, hablemos del relleno de los nórdicos, un mundo complicado cuando uno se adentra por primera vez en él. Para elegir un nórdico tenemos que tener en cuenta las siguientes indicaciones:
  1. El gramaje: es la cantidad calorífica del relleno del nórdico y no interfiere en la calidad del mismo. Debe estar determinado por el clima en el que vivamos, la temperatura de nuestro hogar y nuestra propia sensación térmica (soy “friolero” o “caluroso”).
    • Gramaje invernal: igual o mayor a 140 gr/m2 y recomendado para temperaturas menores a 15º C.
    • Gramaje otoñal: menor a 140 gr/m2 y recomendado para temperaturas mayores a 15º C.
  2. El exterior: el mejor material para el tejido exterior del nórdico es el algodón por su suavidad y porque regula perfectamente nuestra temperatura corporal al ser un material transpirable. También podemos encontrar nórdicos 100% poliéster que suelen ser de baja calidad y por eso nos duraran mucho menos que los de algodón.
  3. El relleno: podemos encontrar dos tipos diferentes: los rellenos de material sintético o los rellenos naturales. 
    • Sintéticos: tienen gran aceptación porque son más económico y permiten el lavado en la lavadora. Los puntos negativos es que transpiran peor y por lo tanto retienen el calor.
    • Naturales: podemos encontrar dos tipos: de pluma y de plumón. Ambos son mejores aislantes térmicos y son muy ligeros. El primero hace que el relleno sea ligero, vaporoso y envolvente; el problema es que la pluma tiene una parte sólida. Por otra parte, el plumón tienes más capacidad de crear calor y mucho más volumen, lo que resulta muy agradable; además es mucho más fino y retiene mejor el aire.
Con esta guía esperamos facilitaros la complicada búsqueda del edredón perfecto, y cómo mi madre decía: “el que busca, encuentra”.

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¡Gracias Mamá!

A ver si por fin puedo escribir este post, que tengo ganas desde hace tiempo, y aprovechando que es el Día de la Madre, qué mejor regalo le puedo hacer que éste.

Para los que no lo sabéis, Irene, además de ser mi madre, es la gran promotora de los mejores artículos que vendemos en La Llave Hueca
Os cuento algunos ejemplos…
– Ella: Bárbara, tienes que inventar algo para secar la cabeza que no sea la toalla de manos, una especie de toalla grande con una toalla pequeña unida.
 RESULTADO:  las famosas Topuchas,  producto estrella de nuestra firma.
 – Ella: Bárbara, tienes que comprarte una máquina de bordar fantástica que he encontrado, y bordar tú misma en la tienda. 
RESULTADO: En la actualidad tenemos 4 máquinas en nuestro taller.

Diseñando en La LLave Hueca!
– Ella: Bárbara, tienes que comprarte el programa para diseñar tus propios bordados. 
-Yo: No Mamá, eso sí que no, que además de costar un dineral, yo ya no tengo tiempo de hacer nada más!
– Ella: Yo lo aprendo! Venga, tú me haces los diseños y yo los programo.
RESULTADO: Tenemos ya más de 100 diseños!
“Las chicas” de La LLave Hueca

Y tampoco podemos omitir las muchas variaciones de los diseños que a ella tanto le chifla hacer: ojitos para arriba, para abajo, con pestañas, pongo un collar, qué tal éstas manoletinas, con zapato cerrado, en fin…una locura! Y luego no hay quién se decida por una definitiva. 
Pera a ella le encanta, y las variaciones le divierten lo que más.
Fijáos en lo que os digo:
¿Encuentras las diferencias?
¡Qué divertidos los ojitos!
¿Con pendiente o sin pendiente?
 Incluso hay unos cuantos diseños que son completamente suyos , ideales, y que os muestro en primicia ya que todavía están sin comercializar.
Gracias Mamá.
Gracias por muchas cosas, pero entre otras, porque La Llave Hueca ya no existiría, porque todo lo que nos hace diferentes del resto, ha sido gracias a tu empeño en animarme a todas esas ideas,  a tu ilusión por las novedades, y a tu creatividad, a tu imaginación, a tu genio, a tu cariño, en definitiva, gracias a tí.
Mi madre, IRENE

Lástima no haber podido hacerte este homenaje antes, pero es que no teníamos blogs. Mira qué pena, esto no lo estás disfrutando, con lo que a tí te gustaban todas esas cosas.
Un beso muy fuerte Mamá.
Te echamos muchísimo de menos.
Espero que sigas siempre inspirándome desde el Cielo.
Te quiere,
Bárbara.