Fin de semana… ¿preparamos una cena?

Ya es fin de semana y qué mejor manera de celebrarlo que invitar a unos amigos o a la familia a disfrutar de una maravillosa cena. Aquí te pasamos un par de ideas para que no se te olvide nada.

  • Prepara un bonito centro de mesa: ahora en verano podemos usar colores fuertes pues alegran la vista y además son tendencia. Nada mejor que una preciosas flores de color amarillo, rosa, rojo, verde… En verano también se usan muchos elementos que nos recuerdan a la época estacional en la que estamos, así que no dudes en usar conchas, estrellas de mar… son elementos decorativos que quedarán muy bien.
  • La cena: el eterno dilema de qué cocinamos. Aquí te dejamos unas recomendaciones de @directoalpaladar que son fáciles de cocinar y quedan deliciosas:
  • Y nosotras, para terminar, te ofrecemos nuestros maravillosos “Manteles resinados” para que, cuando la cena se acabe, te olvides de lavar y planchar el mantel.  ¡Descúbrelos aquí!
¡Y buen fin de semana!
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Guía del Ajuar perfecto 4: Mantelerías

Seamos sinceros, ¿Cuántas cenas “de bonito” se dan en casa a lo largo del año?

Pues yo creo, que en el 95% de las familias, se pueden contar con los dedos de una mano.
Esto significa que si no queremos,  no tenemos que dedicarle demasiado  tiempo a esta parte  del ajuar.

En primer lugar,  hagamos recuento de las mesas que tenemos, que casi siempre son : 

la mesa de la cocina, la del comedor y la mesita de centro.



Lo mínimo aconsejable es un mantel para cada una de estas mesas. Es decir, como mínimo necesitamos 3 manteles. Y, yo añadiría también media docena de mantelillos individuales.
Yo soy muy de mantelitos individuales, me gusta ponerlos para desayunar, y para los niños también para la merienda, e incluso para comer, si sólo somos 2.
¡A cada uno lo suyo!

Para la mesa del comedor necesitas un mantel bonito, de esos que dejan a la gente helada cuando les invitas a cenar.
Los manteles bonitos bonitos, son los de hilo bordado. De esos seguro que hay en el armario de todas las casas, porque antiguamente, los ajuares buenos llevaban este tipo de mantelerías, de todos los tamaños, y con muchísimas servilletas : para la  comida, merienda, cocktail.

 Los más elegantes son siempre los blancos o naturales,  y si son bordados con bodoques o con vuestras iniciales, más elegante todavía.

Pero  también puedes optar por un adamascado de color, que los hay preciosos. En este caso, tendrás que fijarte que entone bien  con la vajilla, porque luego, en la mesa, ya no tendrá arreglo.

Nota: En otro post, os contaré cómo lavar y planchar esos manteles.

Para la mesa de la cocina y la de centro, te recomiendo los manteles resinados, es decir, los manteles que no hace falta lavar a la primera manchita.
Son el descubrimiento del siglo XX!! Con que pases un pañito húmedo, es suficiente. 

Manteles resinados de La LLave Hueca

Adiós a las caras de disimulada angustia cuando alguien derrama vino tinto en la mesa: “No te preocupes hombre, que no pasa nada, eso se quita con vino blanco” Ja! Mentira, que te dan ganas de cortarle en trocitos;  y no te digo nada, si el autor de tal catástrofe es tu marido…aarrrgghh!

En resumen:
  • 1 mantel de hilo o adamascado con 12 servilletas mínimo.
  • 1 mantel para la cocina, si es resinado, mejor. Si no lo quieres resinado, escógelo con algo de poliéster para planchar menos.
  • 1 mantel para la mesa de centro.
  • 6 mantelillos individuales. Si son 12, mejor.

CONSEJOS:

·         NUNCA compres los manteles sin saber las medidas de las mesas. Si no tienes mesa todavía, NO COMPRES EL MANTEL. “Es que es ideal”, DA IGUAL “Es que está rebajadísimo” DA IGUAL. Si no hay mesa, no es buena idea.

·         Ojo con las dimensiones de la mesa que vas a comprar,  que luego no hay quien encuentre manteles para esas mesas tan anchas (los anchos de los telares suelen ser de 1,60m!).

·         Si tiene que hacer juego con algo, que sea con la vajilla, no con la tela del sofá.

TRUCO “ESPECIAL” DE LA SEMANA:

Si quieres mantener el 2º plato caliente, pero sin que se haga más, mételo en el horno a 50º!

Gracias y hasta pronto.

¡Gracias Mamá!

A ver si por fin puedo escribir este post, que tengo ganas desde hace tiempo, y aprovechando que es el Día de la Madre, qué mejor regalo le puedo hacer que éste.

Para los que no lo sabéis, Irene, además de ser mi madre, es la gran promotora de los mejores artículos que vendemos en La Llave Hueca
Os cuento algunos ejemplos…
– Ella: Bárbara, tienes que inventar algo para secar la cabeza que no sea la toalla de manos, una especie de toalla grande con una toalla pequeña unida.
 RESULTADO:  las famosas Topuchas,  producto estrella de nuestra firma.
 – Ella: Bárbara, tienes que comprarte una máquina de bordar fantástica que he encontrado, y bordar tú misma en la tienda. 
RESULTADO: En la actualidad tenemos 4 máquinas en nuestro taller.

Diseñando en La LLave Hueca!
– Ella: Bárbara, tienes que comprarte el programa para diseñar tus propios bordados. 
-Yo: No Mamá, eso sí que no, que además de costar un dineral, yo ya no tengo tiempo de hacer nada más!
– Ella: Yo lo aprendo! Venga, tú me haces los diseños y yo los programo.
RESULTADO: Tenemos ya más de 100 diseños!
“Las chicas” de La LLave Hueca

Y tampoco podemos omitir las muchas variaciones de los diseños que a ella tanto le chifla hacer: ojitos para arriba, para abajo, con pestañas, pongo un collar, qué tal éstas manoletinas, con zapato cerrado, en fin…una locura! Y luego no hay quién se decida por una definitiva. 
Pera a ella le encanta, y las variaciones le divierten lo que más.
Fijáos en lo que os digo:
¿Encuentras las diferencias?
¡Qué divertidos los ojitos!
¿Con pendiente o sin pendiente?
 Incluso hay unos cuantos diseños que son completamente suyos , ideales, y que os muestro en primicia ya que todavía están sin comercializar.
Gracias Mamá.
Gracias por muchas cosas, pero entre otras, porque La Llave Hueca ya no existiría, porque todo lo que nos hace diferentes del resto, ha sido gracias a tu empeño en animarme a todas esas ideas,  a tu ilusión por las novedades, y a tu creatividad, a tu imaginación, a tu genio, a tu cariño, en definitiva, gracias a tí.
Mi madre, IRENE

Lástima no haber podido hacerte este homenaje antes, pero es que no teníamos blogs. Mira qué pena, esto no lo estás disfrutando, con lo que a tí te gustaban todas esas cosas.
Un beso muy fuerte Mamá.
Te echamos muchísimo de menos.
Espero que sigas siempre inspirándome desde el Cielo.
Te quiere,
Bárbara.