Manteles antimanchas… ¡qué maravilla!

Manteles antimanchas, manteles de plástico, manteles impermeables… los puedes llamar como quieras pero para nosotras siempre serán “manteles salvavidas“. Yo aún recuerdo los gritos de mi madre cuando, irremediablemente, el tomate que acompañaba a los espaguetis salía despegado y decidía aterrizar en algún lugar del mantel. Siempre acompañado de la siguiente frase:
– ¡Eso ya no sale!

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Pero el tiempo de sufrir pasó y un buen día aperecieron “los hules“, invento de una mamá cansada de limpiar manchas de tomate (las mamis siempre mueven el mundo) que, aunque no eran muy bonitos por el diseño si que cumplían una función fundamental: no lavar. Lo mejor de estos manteles antimanchas era que los podías usar a diario y con un simple paño eliminabas todo resto de comida existente. Menos trabajo y, además, más ahorro de energía pues no había que poner la lavadora casi todos los días.

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Pero aún seguíamos teniendo un problema que, aunque era menor, seguía siendo un problema: la estética. Y es que lo malo de “los hules” es que eran demasiado… estridentes digamos. Eran de esos manteles que te encantan al principio (quién no ha tenido uno de estética vintage…) pero que aburren en menos que canta un gallo. Además la calidad no era tampoco muy buena pues eran de plástico y muy poco agradables al tacto. Así que cuando venían invitados volvíamos a sacar nuestros manteles de tela y esperábamos que la gente no los ensuciara demasiado…

Ahora que llega el verano y que este tipo de comidas o cenas con amigos o familia se multiplican, desde La Llave Hueca queremos compartir contigo nuestro mejor secreto: los manteles resinados. Los manteles resinados, al contrario que los famosos “hules“, son de diseño elegante y formal, con colores discretos que combinan fácilmente con cualquier vajilla y que, gracias a sus calidades, pasan perfectamente por manteles al uso. Es verdad que el tacto no es exactamente igual que uno de lino o seda que podamos usar en ocasiones especiales como Navidad, pero imita muy bien a la tela y, por supuesto, nos ahorra mucho trabajo y disgustos a nuestros invitados (siempre nos ponemos un poco colorados si manchamos sin querer un mantel en casa ajena ¿verdad). Aquí pasando un paño húmedo se acaba la historia (aunque también lo puedes meter en la lavadora).
Te dejamos alguno de nuestros diseños para que empieces cuanto antes a disfrutar de el lujo de tener siempre un mantel bonito y limpio.

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Y además… ¡todos nuestros manteles resinados son “Hecho en España”! 😉

Fotos: NormaJeanMagazine, GoodFortune